Nací en Madrid, la capital de un país que un momento de la historia llegó a ser el Imperio más grande del Planeta. No me siento orgulloso por el país donde he nacido, porque eso no me hace ni más ni menos importante, y aunque no renuncio a mis orígenes, tengo el criterio suficiente para reconocer cuándo las cosas se hacen bien o mal.

Mañana son elecciones en Madrid para elegir la alcaldía, que lleva en manos del partido de las gaviotas durante años y años. Reconozco que incluso una vez los voté. Pero ahora cuando les escucho en algunas situaciones, me pregunto cómo pueden existir tantos votantes que se crean el cuento.

Vayamos a los hechos: Bankia, un banco generado de la fusión de varias cajas de ahorros y alguna cosa más suelta, es ahora un bono basura. En el momento de su salida a bolsa, célebres ejecutivos, la mayoría procedentes del mundo de la política, ofrecieron un valor nominal que era una estafa. Para quien no conozca los detalles es como si te intento vender por mil dólares un reloj que vale 25 dólares, y encima te cuento que tiene el aval de una de las economías más importantes del mundo. El timo de la estampita. Personas, con nombres y apellidos, vinculadas a partidos políticos permitieron que luego el país tuviera que sufrir un rescate de más de 36.183 millones de euros. Es un tercio del dinero rescatado para bancos del agujero total de 100.000 millones de euros. Para quién no sepa qué es ese importe diremos simplemente que es más del importe que se gastó Rusia en armamento en el año 2012. Es decir se han gastado en la banca, un negocio que nunca me ha parecido que regale dinero en sus sucursales, más que una potencia mundial en armamento.

Yo perdí mi negocio por culpa de Bankia (Bankia, un ejemplo de estafa magistral), ya que destrozó las normas del apalancamiento financiero y negó el crédito a todo negocio aunque diera beneficios. Cualquiera puede pensar que no fui cauto, pero es un pensamiento tan ridículo como si alguien afirmara que si te envenenas comiendo la carne del supermercado la culpa el del consumidor que tiene que testarla en casa para saber si está envenenada.

Lo que ha pasado después de Bankia me resulta tan repugnante como cuando recuerdo que Bush hijo invadió Irak sin tener ninguna prueba real. En Bankia los directivos se han fumado el dinero (tarjetas black para pagarse putas, regalos, masajes y todo lo feo que se te pueda pasar por la cabeza) y han concedido préstamos sin coherencia alguna a amigos y familiares. Es decir, personas con nombres y apellidos, “se han fumado” el capital público.

¿Alguna consecuencia? ¿Algún político realmente castigado en la cárcel y habiendo devuelto el dinero? ¿Cómo que ninguno? No Pedro, algo tendrá que haber pasado. Pues no, no ha pasado nada. Empresarios como el que escribe nos hemos tenido que largar del país y mientras leemos como otras personas se gastaron a lo loco millones y millones de euros.

Solución… si la justicia no funciona… ¿Qué nos trae a la memoria la Revolución Francesa? El pueblo se cabreó tanto que acabó cortando la cabeza al Rey en la hoguera. ¡Exagerado! ¡Eran otros tiempos!, -me vas a comentar rápidamente-. Cierto, no hace falta ir tan lejos, recordemos que ahorcaron a Sadam Husein este mismo siglo. No tengo nada a favor de Sadam Husein, pero si jugamos a la presunción de inocencia con todos los políticos, debemos aceptar que en el momento que Sadam Husein no fue juzgado en la Haya, podemos entender que el ahorcar a las personas es un acción factible a los políticos que se porten mal. La maldita realidad, te guste o no aceptarla.

Mañana se vota en Madrid, y para mí, todo el que vote a los partidos que no han llevado a la cárcel a los responsables de algunas estafas como las de Bankia (suma otras si gustas), son meros cómplices del acto. Muchos pensaran que soy un exagerado, pero es que existen otras muchas opciones, y me da igual si son moradas, naranjas, violetas, o voto en blanco. Votar a los que no han permitido la estafa de Bankia te hace cómplice. Si eres cómplice de esa estafa tienes que entender que mañana te puede tocar a ti… y que seas tú el que estafen.

 

Un ejemplo de esta escoria política que sigue trabajando en España, Esperanza Aguirre, que decía que en su partido han sufrido corrupción pero que es algo que existe en todos los países. Ese tipo de comentarios me parece de una irresponsabilidad elevadísima y que nadie debe aceptar. A ver si va a resultar que desde que las cosas ocurren en otros países eso legitima el que pueda pasar en el país en el que estamos. Vamos, que tiramos una bomba en una embajada de nuestro país y después venimos a responder que eso pasa en más países. ¡Qué argumento tan vacío!

 

Por favor, reflexiona antes de votar, y no permitas que sigan robando…

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Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

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