¿Las personas cambian o la gente no cambia? ¿Cuándo la gente cambia? ¿Por qué las personas no cambian? Cuando se plantean estas preguntas casi todo el mundo dice… “¡no, no, no, la gente no cambia!, es mejor que cambies tú para que todo cambie”. Lo cual todo sea dicho, es una contradicción, porque, aunque cambies tú, puede que nada cambie a tu alrededor. ¿Entonces? Creo que todos podemos cambiar, aunque no es menos cierto que hay gente que no sabe cómo cambiar el correo electrónico o cómo hacer un cambio de pasajes, pero aquí te dejo las claves que te ayudarán a entender mejor cómo cambiar y hacer cambios en la vida.

▷ ¿Cuáles son las CLAVES del cambio?

¿Qué es lo que pasa realmente? Que la gente no cambia es una creencia que merece la pena destronar. Prefiero hablar desde mi experiencia, pues me podrá comentar quien quiera, pero no contradecir mi propia existencia. Personalmente creo que SÍ, que la gente cambia. Lo digo porque soy el primero que ha cambiado, y mucho. Ahora bien, la pregunta es, ¿cuándo, cómo, qué, dónde y por qué cambia? Me gustaría compartir las reflexiones habituales cuando hay un cambio en la vida:

  • Cuándo: pues siento que la gente tiende a cambiar cuando no queda más remedio. A mí me tocó sufrir un accidente y obviamente me tuve que replantear la vida de cero. Cualquier crisis ofrece un buen momento para el cambio (la palabra crisis significa también oportunidad). He oído muchas veces que existen cambios habituales en la adolescencia (a eso de los 18 años), a los cuarenta y a los sesenta, pues son hitos importantes en la vida de todo ser humano y muchas veces un buen momento para replantearse las cosas. En mi caso, he tenido grandes cambios a mis 16, 24, 29, y 36 años, por mencionar algunas cifras.
  • Cómo: ¿poco a poco?, ¿lentamente?  Encuentro que la gente evita el cambio, y no digamos cuando son varios a la vez. Nadie me entiende cuando digo que en varias ocasiones en mi vida he hecho el triplete de cambios estresantes: mudarme, cambiar de trabajo y de relación de pareja. A la gente le gusta cambiar poco a poco, y según el grado de madurez, compruebo que algunas personas son receptivas al cambio y otras son puros fósiles.
  • Dónde: buena pregunta… y no se me ocurre mejor respuesta que… ¡dónde te pille!
  • Qué: todavía mejor pregunta. Me gusta pensar que nuestros valores (nuestra materia prima), no suele cambiar, se suele moldear. Pero sí es verdad que muchas veces tenemos ocultas ciertas formas de ser que aparecen con la edad, o que simplemente se apagan. A los que practican la disciplina del coaching les encanta decir que más que cambiar lo que se hace es modelar. Bueno, sobre gustos no hay nada escrito.
  • Por qué (o para qué): aquí viene la pregunta para los expertos en filosofía, pues toca el sentido y propósito del cambio. Mi única respuesta es bien sencilla: “el cambio es evolución”, y no evolucionar puede suponer la caída de la especie. Pero claro… quizás haya mucho que debatir al respecto, porque aquí está la esencia para comprender mejor el valor para empezar un cambio, y la motivación y compromiso para no decaer hasta conseguir el resultado deseado.

Es muy fácil pensar que la gente no cambia, pero ahora les invito a meditar cómo eran veinte años atrás. ¿Verdad que han cambiado en muchas cosas? También les invito a pensar cómo eran hace cinco años, ¿verdad que han cambiado alguna cosilla? Por último, me gustaría que se vieran a comienzo del año, ¿alguna cosa ha cambiado su actual manera de vivir? Me temo que sí, que las personas cambian.

Bueno, cada persona es un mundo… ¡bienvenido sea el cambio! Y al final veremos que las personas cambian, sí, sí, porque las personas cambian.

▷ Cómo conseguir un cambio – Cómo gestionar los cambios

Los componentes principales, que se deben incluir para que gestiones todo cambio de forma efectiva, son los siguientes:

  • Descripción: una frase que detalle el cambio y que deberá resultar lo más concreta, objetiva y medible.
  • Objetivo: la meta deseada. Posteriormente trabajarás otra herramienta, el Gestor de Metas, que servirá para definirla mejor.
  • Escenarios u opciones: normalmente son varias las posibilidades que se pueden aplicar, así que indica las distintas maneras o caminos para conseguir el objetivo. Será necesario que comprendas en cada opción todos los obstáculos y ayudas que puedan aparecer. Más adelante, también trabajarás la herramienta Generador de Perspectivas, que te servirá para analizar en detalle las distintas acciones o tareas a incluir en cada escenario.
  • Fecha: momento en el que te comprometes a tener el cambio finalizado o concluido.
  • Premio: de forma opcional es posible incluir una recompensa que se materializará al conseguir el cambio.
  • Recordatorios: aquellas cosas con las que tendrás presente el objetivo y las distintas tareas marcadas. Por ejemplo, una hoja de papel autoadhesiva o un recordatorio en el teléfono móvil o agenda.

Nada mejor para entender esta herramienta que un ejemplo que he trabajado en algunas sesiones de coaching. Es un ejemplo de mi segundo libro “Autocoaching para despertar“.

Supongamos que una persona quiere subir de un seis a un siete su quesito de la salud, y se compromete a mejorar su forma física bajando de 80 a 75 kilos (objetivo concreto y medible), para en cinco meses (fecha determinada) tener el estado físico deseado. Para ello se plantea las siguientes opciones:

  • Asistir a un gimnasio cercano a casa al menos dos veces por semana.
  • Acudir a un dietista e intentar mejorar la alimentación.
  • Rebajar la última comida del día, cenando algo ligero.

Se pesará cada semana, y lo apuntará en un post-it (recordatorio). Cuando consiga su objetivo, se regalará un buen libro (premio). En este caso, podrán ser varias las opciones a seleccionar, pero habitualmente serán exclusivas y será necesario meditar el coste de oportunidad. Para el ejemplo anterior, supón que se selecciona la primera opción, y ahora se enumera el conjunto de acciones que lleven al éxito. Estas serían algunas de las alternativas posibles:

  • Sin contemplar ningún tipo de excusa, salir el martes pronto de la oficina para ir al gimnasio.
  • Reservarme la mañana del domingo para ir a primera hora, y luego disfrutar un poco de la sauna.
  • Hacer un seguimiento del peso cada semana, y comprobar que disminuye de forma progresiva.

Utilizará la agenda personal para apuntar las fechas en las que asistirá al gimnasio (otro recordatorio).

Disfruta este video y serás más productivo

Pulsa aquí si no lo ves: https://youtu.be/djZ1k1UwRiU

▷ Cómo gestionar las perspectivas de un cambio

Cuando desarrollas cualquier cambio, son varias las posibilidades que se te plantean para conseguirlo. Debes ampliar nuevas perspectivas sin limitación alguna, dejando volar tu imaginación, por imposibles que puedan resultar éstas al formularlas. Con la lista en la mano, es el momento de que medites qué ventajas y desventajas tiene cada opción, ¿cuáles son los pros y los contras? ¿Qué consecuencias, buenas y malas, tendrá que ejecutar cada una de las posibilidades de la lista? Siempre se gana y se pierde algo, por más que te niegues a verlo.

Te incluyo ahora un sencillo ejemplo de cómo generar distintos escenarios para un cambio deseado, que sería practicar unas horas más de ocio a la semana, para ser concretos, supongamos tres. Muchas veces improvisas lo primero que te viene a la cabeza, pero ¿realmente es la mejor opción? Es probable que, si meditas durante unos minutos, te ayude a escoger mejor entre todas las posibilidades. Como hemos mencionado anteriormente, debes enumerar los pros y contras de cada escenario, y poner tantas cosas como se te ocurran.

Ten en cuenta que este es sólo un ejemplo simplificado para comprender la herramienta. Cada vez que realices un cambio, y sigas estos pasos, será bueno que enumeres tantas opciones como puedas, y que habitualmente incluyas la de no hacer nada.

Ejemplo de cambio: Practicar tres horas más de ocio a la semana

Escenario 1: Salir con los amigos

Escenario 2: Ver la televisión

Pros (+)Contras (-)Pros (+)Contras (-)
Se hacen nuevos amigos o se potencian los actualesHabitualmente se suele gastar dineroPuedes ver cosas interesantesAtonta y fomenta el sedentarismo
Nuevas experienciasMuy barato

Escenario 3: Ir al gimnasio

Escenario 4: No hacer nada

Pros (+)

Contras (-)

Pros (+)

Contras (-)

Mejora nuestra forma física (mejor salud) y mentalRequiere constanciaNo hay que pensarNo se consigue el objetivo
Se pueden hacer nuevas amistadesEs gratisAumenta la desesperación

En todos los escenarios debe aparecer algún punto a favor y en contra. Muchas veces no es sencillo dar con alguno, pero es importante hacer el esfuerzo, ya que inconscientemente se tiende a no ver problemas en la opción favorita. Cuando se consigue analizar cada escenario, durante un tiempo, se acaban ampliando todos puntos negativos y positivos. Es más fácil ver todos los pros y contras cuando no se está involucrado en el problema, por lo que este es un buen momento para preguntar a un amigo, familiar, o al propio coach.

Una vez finalizado el cuadro de opciones, es el momento de elegir. Si la relación de pros y contras te generan dudas, te costará más elegir el escenario que te permitirá conseguir tu objetivo final. Te guste o no, casi siempre habrá un coste de oportunidad, con las alternativas abandonadas.

▷ ¿En DÓNDE cambiar? ¿Y cuál es el mejor sitio para cambiar? ¿Qué contexto me es favorable?

Hacer cambios en la vida no es tarea fácil y por eso es importante analizar el contexto. Hay muchos sitios en donde por más que te apetezca, el cambio puede no tener sentido. Mi conferencia de emprendedores te ayudará a entender este esquema de la importancia de la motivación según el contexto, donde explico este esquema de la motivación según el contexto:

Dónde cambiar - esquema motivación según el contexto - consejos de vida

La realidad es que por muy motivado que te encuentres hay una realidad a tener presente: o estás en el contexto adecuado, o estarás. En muchos contextos la gente no cambia, o simplemente las personas ni se plantean cambiar. Usa el sentido común, y piensa con la cabeza, ¿realmente estoy en el sitio adecuado para conseguir lo que me he planteado?


Pulsa aquí si no lo ves: https://youtu.be/x6caxpyEwEg

Eres el único responsable de estar donde estás, y si llevas un buen tiempo mal donde estás ahora, ¿de verdad se puede cambiar? Solo hay una forma de empezar a cambiar a mejor… ¡cambiar de contexto! ¡la gente cambia!

▷ Cómo gestionar las metas de un cambio

Todos podemos cambiar, y establecer los objetivos correctamente es crítico para alcanzar el resultado. Es importante que tengas en cuenta las cualidades de una buena meta. Si una meta no es realista, no existe ninguna esperanza, pero si no es desafiante, no hay motivación. La palabra inglesa smart (inteligente) es un buen truco mnemotécnico para recordar las características esenciales de todo objetivo: específicos (Specific), medibles (Measurable), alcanzables (Achievable), realistas (Realistic) y limitados en el tiempo (Time phased). Para comprender mejor nuestro cambio, puedes hacerte las siguientes preguntas:

Las metas deben ser enunciadas de un modo positivo, ya que, de otra forma, centras la atención en lo negativo. Por ejemplo, en vez de decir: “no debo suspender el examen“, es más efectivo que afirmar: “quiero aprobar el examen“. Es esencial tener en cuenta que sueles conseguir aquello en lo que te concentras. Por ejemplo, si enfocas tu atención en el miedo al fracaso, eso mismo es lo que conseguirás. Hay que centrarse en “lo que quieres” y no en “lo que no quieres”. Una forma muy efectiva de cambiar el foco de atención es variando el tipo de preguntas que habitualmente te haces. Para establecer metas expresadas en positivo, pregúntate, ¿qué es lo que quiero? ¿Qué quiero en lugar de lo que tengo? ¿Qué preferiría tener?

Los objetivos tangibles como, por ejemplo, quiero un nuevo trabajo o deseo un coche nuevo, etc., son fáciles de especificar. Sin embargo, cuando los objetivos son abstractos o intangibles, como, por ejemplo, quiero mejorar mis relaciones, o quiero gana