Sí, como lo oyes, me encanta estar en mi zona de confort. Y para ello nada mejor que compartiros un extracto de mi libro “Zero Stress: 20 Días en la Vida de un Experto en Felicidad” que pronto tendré oportunidad de presentar en un super taller práctico en Montevideo. Estar en la zona de confort es algo maravilloso, como llevo indicando algunos años, y afortunadamente parece que muchos se van dando cuenta ya.


¿Qué no sabes lo que es la zona de confort? ¿Qué todavía no te ha llegado un mensaje en las redes sociales diciéndote que tienes que salir de tu zona de confort? ¿Qué ningún profesional ha intentado arreglarte la vida diciéndote que estás estancado en tu zona de confort? ¿Pero en qué mundo vives?

Muchas personas me repiten todo el día que salga de mi zona de confort, así que voy a dejar algo bien claro: ¡estoy genial en mi zona de confort!, ¡me siento muy cómodo, a gusto y feliz!, porque como su nombre indica es dónde más confort encuentro –¡Para!, que ya vienes con alguna de tus bromas… ¡sal de tu zona de confort!, ¡no seas vago!–, y entonces me quedo mirando y pienso… pero, ¿por qué te crees cualquier cosa que te digan sin meditarlo?

La zona de confort, tal y como define Wikipedia en el ámbito de la psicología, nos dice que “es un estado de comportamiento en el cual la persona opera en una condición de ansiedad neutral, utilizando una serie de comportamientos para conseguir un nivel constante de rendimiento sin sentido del riesgo (White 2009)”. Repetimos, un estado en el que no se tiene riesgo, con rendimiento constante ¡y sin ansiedad!

La misma Wikipedia, en el ámbito del coaching, nos menciona que “se conoce como zona de confort al conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia” y que “define muy gráficamente el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas”. ¿A quién vas a creer? ¿Al psicólogo o a esta nueva tendencia del coaching?

Repite conmigo: Zero Stress

Con esta premisa de definición es comprensible que la disciplina del coaching marque como un fracaso permanecer en la zona de confort y lo asimile a una falta de liderazgo en la vida. Con todos mis respetos, ¡vaya tontería! Personalmente, ¡estoy muy bien en mi zona de confort y lidero mi vida casi siempre a las mil maravillas!

Estuve un par de días dándole vueltas a por qué me gustaba estar en mi zona de confort y concluí que no tenía nada de malo. Desde la perspectiva del coaching se trabaja mucho en la persona, pero poca gente conoce las reglas e importancia del coaching sistémico, circunstancia que lleva a errores básicos.

La zona de confort es un estado de las personas. Personas que no vivimos en el aire volando, sino que vivimos en un sistema o contexto. Al pensar en la zona de confort siempre es bueno pensar en el contexto en el que nos encontramos, porque de otra forma solo estamos viendo la mitad de la película.

Aunque hagas lo mismo todos los días, ¿a ti te gusta lo que haces? ¿Te importa realmente lo que digan los demás de ti? ¿Te gusta superarte a ti mismo o simplemente estás por estar?

Repite conmigo: Zero Stress

Si vamos a la raíz de la palabra confort, ¿qué hay de malo en el hecho de estar confortable todo el día? Es parte de la filosofía que transmite este libro, ¡zero stress! Ahora bien, y aquí es donde entra la crítica que realiza la disciplina del coaching, si estás todo el día haciendo lo mismo y eso no te da ni para vivir ni te produce satisfacción, ¡obvio que hay que salir de esa zona de confort! Pero claro, desde mi punto de vista eso no lo denomino estar en la zona de confort, ¡lo denomino hacer el vago y tirar la vida por la ventana! Simple y llanamente.

El profesional que no tiene en cuenta el contexto te intenta sacar de la zona de confort como si fuera algo malo. Pero realmente el problema no viene de estar en la zona de confort, el problema se genera cuando tu zona de confort no se adapta al contexto. Con un ejemplo seguro que me entenderás mejor.

Imagina un país involucrado en un montón de cambios, con profundas crisis y en donde la palabra “estable” no se sostiene de ninguna forma. Si en ese país vive una persona intrépida, que se reinventa día a día y que no entiende lo que es la rutina, entonces estará disfrutando de su zona de confort que se basa en el cambio permanente.

Ahora situemos al anterior intrépido en un contexto, o país, donde no ocurre nada. Sé que resulta difícil ubicar algo así en el mapamundi, pero en cualquier caso, recuerda que solo es un ejemplo. ¿Cómo crees que se sentiría esa persona habituada a los cambios en un país en donde no pasa nada? Pues le resultaría un infierno ¡y habrá que sacarla de su habitual zona de confort!; es decir, pedirla que se relaje un poco o situarla en otro contexto.

–¿Entonces hay que evitar estar en la zona de confort? ¿Qué tengo que hacer?, porque todo el mundo me dice que salga de ahí–. Ampliemos la filosofía zero stress: estar en nuestra zona de confort es dejar de complicarnos la vida. Te digan lo que te digan, lo mejor es hacer aquello que te gusta, que te haga sentirte cómodo y que, además, suceda en el contexto adecuado. Si no sientes que estás en el contexto adecuado ya sabes que debes intentar cambiar de país, de ciudad, de mercado laboral, de amigos, etc. sin reparo alguno. Y ya sabes que no serás el primero que lo hace.

–Pues no comparto esta teoría de zero stress en la zona de confort. Para mí una cosa es zero stress porque el stress te paraliza, te angustia, te pone de malas, te enferma, te victimiza… y otra cosa bien distinta es zero stress porque te abandones, te vuelvas conformista, mediocre, etc.

Lo entiendo, ¿pero quién eres tú para juzgar al otro? Por ejemplo, a mi hijo lo intento educar para que consiga todos sus sueños, alcance sus metas, vibre con sus valores y, sobre todo, para que sea feliz. Pero quizás el día de mañana le toque la lotería, tenga cómo vivir sin problemas y me diga –¡papá, yo quiero vivir todo el día tumbado en la playa, porque es donde mejor me siento, en mi zona de confort!– Buenooo… ¿quién me creo para decirle que se ponga a trabajar como un loco y que acabe como ejecutivo agresivo en algún lugar del mundo? Nadie, porque el respeto es fundamental en esta sociedad y, siempre y cuando no moleste a nadie, tenga para vivir y sea feliz, ¡que haga lo que le plazca! Cada cuál ande en armonía con su espíritu.

–¿A santo de qué mencionas lo del espíritu ahora?, ¿ya no sabías qué más decir para justificar al vago de tu hijo?– Buenooo, ahora te cuento algo más del espíritu. Continúa en el libro…


Empieza aquí a disfrutar en video del libro Zero Stress… ¿a qué estás esperando para aprender a gestionar el stress?

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Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

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