Coaching trucho, así es como llamarían en Latinoamérica al coaching pirata, falso o con trampas. La verdad es que viniendo de la organización mundial ICF, que sigue demostrando que no tiene credibilidad alguna, no me sorprende nada.

Como siempre voy de frente y me gusta que reflexionemos todos juntos, así que veamos las ideas básicas. Para empezar nos encontramos este cartel que ofrece formación de coaching en Uruguay, y abierta a más vecinos de Latinoamérica.

Coaching Uruguay

El cartel es llamativo, aunque a nivel de maquetación no es de mi agrado, pues no considero acertado poner el rojo de fondo (genera una sensación de peligro, y sólo gusta en exceso a los médicos al recordarles al color de la sangre).

Bueno, profundicemos un poco más… y para ello hay que irse a la página de Gerardo Silbert, el que me parece recordar que está como presidente de por vida de ICF Uruguay (les comparto que en la organización ICF recomiendan rotar cada año al presidente, pero sólo los presidentes de ICF argentinos que residen fuera de Argentina parece que no saben lo que significa la palabra rotar). Je, je, tacho esto para que no me comparen con Mujica. El programa parece interesante, y no tengo duda que tiene un fantástico contenido.

Pero ahora viene la reflexión, pues aparece, “Primer programa acreditado en Uruguay”, bueno suena bien, ¿pero quién acredita? Comprobemos a los formadores:

  • Damián Goldvarg, presidente de ICF Mundial, que conozco personalmente y he comentado en alguna entrada del blog.
  • Ariel Goldvarg, hermano del presidente de la ICF Mundial, que también llegué a conocer.
  • Gerardo Silbert, presidente de ICF Uruguay hasta hace pocas semanas (¿ahora presidente de ICF Latinoaméria?), que también conozco personalmente.

Es decir… quién da la formación es quién controla la organización que acredita. ¿Perdón? ¿Eso es ético? Sí, sí, sí, porque dicen que tienen un código ético que respetan. Bueno, tanto predicar a los cuatro vientos, y deberían empezar dando ejemplo.

 

No, quien acredita no debe formar ni dar servicios de consultoría. Todo profesional tiene en mente el caso de Arthur Andersen (ahora  Accenture y Andersen Consulting), en donde incluso el gobierno de Estados Unidos tuvo que intervenir para no permitir que fuera un engaño el que los auditores pasaran por alto lo que hacían los consultores de la propia empresa. ¿Se acuerdan del caso Enron? Bueno, siempre puede refrescarles la memoria la Wikipedia. Una multa de medio millón de dólares aclaraba lo que se considera malas prácticas.

¿Se va a formar en coaching con la gente dirige la asociación que le va a acreditar? Bueno, lo puede realizar sin problema alguno, pero tenga presente que en el mercado le pueden decir que tiene un título de coaching trucho, sin validez alguna.

NOTA ENERO 2014: Me refrescan la memoria y me indican que el Supremo de EEUU exculpó a Arthur Andersen de la destrucción de pruebas de Enron, pero al margen de la forma, el contenido judicial sigue ahí, porque después también KPMG hizo una separación de las líneas de consultoría y auditoría. Con el conflicto de intereses no se juega en los negocios, y menos cuando estás intentando ser un referente ético como pretenden los responsables de ICF.

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Acerca de 

Considerado un pionero en comunicación y crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora aplicación de la felicidad miGPSVital, basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal y decenas de artículos.

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