En España somos campeones mundiales y europeos de fútbol, llevamos tres copas seguidas, todo un logo. ¿Por qué no llevamos los valores del deporte a nuestro día a día?, tal y como comentaba en la pasada entrada “España: Apariencia 10 – Confianza 0” (ver aquí).

Hoy encontré la explicación en un comentario en Linkedin de “Javier Martín Huidobro Muñoz”, y la quiero compartir con vosotros (tengo su permiso). Es lo mejor que he leído en mucho tiempo:

La diferencia esencial entre el mundo del fútbol y el resto de nuestro microcosmos es que cuando juegas bien al fútbol te ponen un fisioterapeuta, mejores planes de entrenamiento, dietas más cuidadas, juegas en mejores equipos y ligas y, por descontado, te pagan más. En otra palabra, promocionas.

Sin embargo, cuando un simple mortal despunta, los dueños del cortijo se empecinan en retenerlo, exprimirlo en el puesto en el que está, porque ¿quién meterá goles en segunda regional si lo subimos a primera división? El concepto “imprescindible” está corrupto en su esencia, y además es mejor que salga en las ruedas de prensa un primo nuestro que un tío que juega muy bien pero que no “nos toca” nada

Real como la vida misma.

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Acerca de 

Considerado un pionero en comunicación y crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora aplicación de la felicidad miGPSVital, basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal y decenas de artículos.

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