De cuando mirar el Twitter es más divertido que una carrera de carros

by | Jun 15, 2015 | Gestion y liderazgo | 4 comments

Acaban de retirar a un recién nombrado concejal en mi ciudad natal, Madrid, simplemente porque hace unos años publicó algunos polémicos tweets. El nombre es lo de menos, su identidad política ahora tampoco me importa. Lo que quiero compartir el nivel de estupidez que hay que tener para acribillar a un ciudadano por el mero hecho de poner algún tweet. O por el mero hecho de poner un comentario en Facebook. O por el mecho hecho de escribir un artículo en una publicación digital. En España (y en medio mundo) encuentras que hay políticos con millones de euros en Suiza (véase Pujol, que encima le dieron un cargo de “honorable”) y que se pasean libremente por la calle, mientras que a un inocente del alma le da por poner un tweet y le echan del puesto. Me van a perdonar, pero desde mi punto de vista este nivel de incoherencia es de puros ignorantes. Muchas personas en este momento se han identificado con mi comentario. ¿Quién no ha puesto alguna tontería alguna vez en una red social? ¿Quién no se ha compartido una foto subido de tono con alguna persona? ¿O quién no se ha pasado de la ley (típicas borracheras) en algún momento? Si no es tu caso, dudo que estés leyendo esto, porque seguramente vives en algún convento de clausura. Personalmente he afirmado en una conferencia que habría ido al cielo si hubiera matado algún banquero de España. ¡El público lo entendió a la perfección y además no pararon de reír cuando les comenté que me ganaba el cielo por matar a un demonio! Que conste que lo del cielo me lo explicaron en la Iglesia. Las personas que no se hayan sentido identificadas seguro que no han roto un plato en su vida, lo cual respeto, pero les ruego sientan empatía si algún día cometan un error. Para esas personas, nada mejor que analizar el caso en detalle, y mirar por la memez que se ha expulsado a este pobre hombre. Veamos un ejemplo de tweet: Tweet Zapata Bueno, chistes así hemos escuchado miles de veces. Personalmente mantenía una página de bromas sexistas en la infancia, y no eso no me hacía especialmente machista. Todo lo contrario. El humor es el humor. Pero voy a aceptar que alguien no tenga humor. Voy a aceptar que haya alguien tan especialmente “sosillo” como para pensar que es una broma inaceptable. Bueno, ahora analiza un poco más en profundidad. Observa las comillas. Este tweet está entrecomillado, es decir, es una cita de alguien. El autor no ha escrito estas palabras, y como se aburrido de repetir, era una mal chiste compartido de otros debates. En alguna otra entrada de este blog he explicado alguna vez la diferencia que existe entre los datos, la información, el conocimiento y la sabiduría. Para pasar de los datos a la información es necesario contextualizar. Precisamente Twitter es una herramienta casi vacía de contexto, por lo que un simple tweet no es más que 140 letritas sin mayor información. Como diríamos los informáticos, basura binaria. LO SIENTO, UN TWEET NO DEFINE A UNA PERSONA. Si fuera así cualquiera que mirara mis tweets, o leyera mi blog, tendría argumentos para decir que bien soy el demonio o bien soy un santo. Pero serían sólo argumentos que de poco valdrían sin mi presencia en una acción y contextualizados correctamente.  Pensar que un tweet, un mensaje de WhatsApp, o una foto realizada en algún momento (y más pasados unos años) son síntomas que inhabilitan a una persona a liderar, es de un nivel de análisis que roza la estupidez.   Pero no te preocupes. Argumentados estos puntos quizás no quieras compartir mi punto de vista simplemente porque has leído un montón de críticas en los periódicos, ¡incluso en inglés critican a Zapata! Tienes razón, sigue hablando de esa tontería del tweet, que así te entretienen el día hablando de estupideces, y te olvidas de la noticia que debería ser portada… ¡los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres! (dato contrastable fuera de toda duda). Claro, ahora que ya no hay Carreras de carros de Grecia, de las que se realizaban en la antigua Grecia, hay que buscar nuevas formas de despistar al populacho… ¡que nadie se atreva a poner en duda al sistema! P.D.: Mi apoyo a Guillermo Zapata, a Alba López Mendiola (si es la siguiente), a Julian Assange, Edward Snowden, o a todo el que se atreva a poner en duda al sistema de mierda que tenemos. Sea en Twitter, con un blog, o instalando una guillotina amenazante en el sitio correspondiente. Twitter para estúpidos

4 Comments

  1. Buenas Pedro. La verdad es que me despistas. Me gusta la forma en que das tu visión personal del mundo tan directa y me gusta tu filosofía como coach (por eso te conocí) pero hay veces en las que no te acabo de entender.
    Es evidente que el sistema actual no funciona y hay que cambiarlo, pero parece que todo vale y esto no es así, lo siento. De toda la vida los “buenos” han jugado en desventaja con los “malos” porque si se ponen a la par, desaparecería la diferencia entre ambos.
    No vale todo, lo siento. Por lo menos desde mi punto de vista. Yo no conozco al tal Zapata y evidentemente ni mucho menos lo juzgaré por un tuit, post, artículo o comentario…faltaría más. Como tampoco le conozco, no se cuales son sus motivaciones para “meterse” en política o cual es su ideología y sus valores personales.
    Pero lo “anti” porque si, no, lo siento. Si ponemos en duda el sistema lo hacemos con una alternativa bien clarita, no el “y tu más” o la generalización. Yo quiero que mis gobernantes sean gente honrada, preparada, respetuosa y con ganas de servir al pueblo. Y que tengan claro que en democracia se gobierna para todos: los tuyos y los otros. Parece que en este país nos hemos olvidado de que la Guerra terminó en el 39 y seguimos anclados en el blanco y el negro.
    Un tuit puede ser una broma puntual fuera de contexto, pero un tuit puede ser una opinión. Y una línea de tuits un reflejo al menos del pensamiento de la persona. Y del señor Zapata he visto más que este que has puesto y que además no llevaban esas comillas exculpatorias. Ni se comparan con los delitos de corrupción que tanto abundan por aquí, por supuesto, pero esa no es la cuestión.
    El tuit (o la serie de tuits) tienen la misma importancia que comentarios puntuales que de vez en cuando nos “sueltan” nuestros gobernantes y que a los que también se ha criticado.
    Un saludo

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    • David, muchas gracias por tu comentario, muy enriquecedor. Entiendo que en cualquier ámbito hay que tener buena educación, y más si se es un cargo público. Pero también observo que están mirando tweets de hace cuatros años, cuando esta persona no era un cargo público.

      Están intentando destruir para no moverse de la silla, y creo que debemos evitar perdar el tiempo en las tonterías de hace años y enfoquemos en las cosas que hay que limpiar en el sistema.

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  2. Por supuesto que un twit no define a una persona… pero ni 100!! No nos equivoquemos. Justo en twitter, es muy fácil sacar las cosas de contexto. Con 140 caracteres, es imposible saber la intención de lo que se quiere decir, a no ser que se sea caterógico. Me parece injusto, estúpido y cruel… máxime cuando a unas personas la ley les da la razón diciendo que hay ‘libertad de expresión’, y a otras las tacha de lo primero que se les venga a la cabeza. ¡Una pena de ‘justicia’ la que tenemos en España!

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    • Gracias Rocio por el comentario… ¡aunque me quedé pensando si 100 tweets pueden definir a una persona! Je je 😀

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