Sé lo que va a pasar… seguro que sí, seguro que no, que sí, que no… ¿Lanzamos una moneda? ¿De verdad estoy seguro? ¿De verdad que no estoy seguro? Seguro que sí. ¿O quizás no? Mmm… ¿y entonces? ¿Para qué pensar que no? ¡Mejor pensar que sí! Ni idea, oye, que no tengo ni idea. ¿Verdad que sería bueno que fuera que sí? O mejor que no salga ¡y así ya no insisto más! Mmm… ¿pero por qué me como tanto la cabeza? ¡Pero si va a ser que sí! O no… O quizás…

Seamos más precisos. ¿Cuánto te apostarías a que lo consigues? ¿Tan poco? ¿O te apostarías la vida? ¿Tanto? Mejor no apostarse nada, ¿no? ¿Y si finalmente no sale? ¿Y si lo pierdo todo? ¿Pero para qué voy a apostar por algo que voy a perder fijo? Pero seguro que gano, ¿no? No sé, empiezo a dudar. ¿Pero cómo voy a dudar de algo tan obvio? ¿Y si ocurre algo que no había planificado?

 

STOP. Mejor apaga la cabeza e intenta ser más objetivo. Lista todo lo bueno y malo que pueda ocurrir y asigna a una probabilidad de que pase (por ejemplo alta=1, media=0, baja=-1). Luego suma ambas columnas y pondrás sobre el papel una cifra que tiene que servirte para saber si puede pasar (valor alto en positivo), o no (valor en negativo). Si acaba saliendo un cero, es normal que haya muchas dudas, así que realiza algún apoyo adicional para que pase sin problemas.

Así serás un poco más objetivo, aunque recuerda que quizás te equivoques, y tengas que afinar mejor la próxima vez. Pero darle vueltas a la cabeza… sólo es un gasto de energía.

 

Mejores reflexiones de motivación con muchas Frases Motivadoras Cortas

 

Lo mejor del COACHING y que no te enseña un curso de coaching online

 

De lo mejor en liderazgo

 

De lo mejor en comunicación

 

Lo mejor de cómo se logra la Felicidad

 

Lo mejor para estar enamorados

 

Reflexiones de Toda una Vida

 

Emigrar por el mundo: Emiratos Árabes o Uruguay

 

Ey 👋 No olvides subscribirte

Pin It on Pinterest

Share This