Pablo Herreros publicó hace un año, una entrada en su blog que originó todo un movimiento social en Internet que terminó con los anunciantes retirando su publicidad de ‘La noria’, un programa de la cadena española Telecinco. Hay que mencionar que no veo la televisión (con excepción de la F1), pero siempre había considerado que programas como La Noria, en los que se debaten “no sé qué líos/romances/aventuras” entre “presuntos famosos”, deberían estar prohibidos por decreto ley. Cito de la información del periódico El Mundo:

Tras una excelente campaña en los medios, Telecinco se vio obligada a retirar el programa. Ahora la cadena del programa Mediaset ha presentado una querella contra Herreros por coacciones y amenazas. Mediaset España (Telecinco-Cuatro) argumentan que “una cosa es criticar, convencer o disuadir, y otra muy distinta amenazar, que no es, ni más ni menos, que imponer a otro un comportamiento contrario a su voluntad; cuestión que está completamente al margen de la convivencia democrática”. A juicio del grupo, en su carta, Herreros “está amenazando” en la frase: “si no se adhirieran a nuestra propuesta (retirar a publicidad de ‘La noria’) seguiríamos exigiéndoselo en adelante y promoveríamos un boicot de sus productos”.

Habiendo analizado en los últimos días el blog de Pablo Herreros (ver aquí la historia muy bien narrada) me pregunto hasta dónde se puede limitar la libertad de expresión, y cómo las cucarachas humanas, se esmeran por anularla (¿recuerdan lo que me pidió ICF Mundo?). Ahora bien, al margen de la libertad de expresión, merece la pena analizar este caso desde un sencillo punto de vista.

Resulta que una televisión de máxima audiencia entrevista (pagando con altas cantidades monetarias) a personas que han cometido delitos penados, ¿y eso no es incitar a los espectadores a la violencia? ¡Menudo ejemplo que pretenden dar! Estoy totalmente de acuerdo con Pablo Herreros en que es de sentido común el que no se permita entrevistar a este tipo de delincuentes en la televisión. Me dirán… ¡tampoco pasa nada porque el público lo demanda!

Bueno si defienden eso, y son congruentes, verán que el próximo Gran Hermano se podría grabar en la cárcel (quizás al ganador le tocan permisos extras para irse de vacaciones a Las Maldivas). ¿Le parecía correcto que sus hijos se engancharan a este Gran Hermano de delincuentes? Personalmente creo que podría ser un programa de máxima audiencia, pero desde luego en mi casa, estaría prohibido.

Además los políticos, para variar, no se atreven a legislar, y limitar estos abusos. Se está cociendo una nueva Revolución Francesa día a día… ¿se apuestan algo?

NOTA: Ayuda a Pablo Herreros en su petición accediendo aquí.

NOTA 27 Noviembre: Parece que Telecinco retira la demanda… ¡el pueblo gana!

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Acerca de 

Considerado un pionero en comunicación y crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora aplicación de la felicidad miGPSVital, basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal y decenas de artículos.

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