No nos engañemos, porque la realidad es la realidad. Quien nace guapo -si además es alto mejor- y con una buena fortuna, ¡tiene parte del éxito asegurado! También es cierto que hay ricos y guapos con una tontería encima que da vergüenza, pero al sobrarles el dinero, no tendrán como bajarse de la misma.

Pero, ¿y al resto de personas que somos normalitas, del montón? ¿Los que no hemos nacido con una belleza exótica que ciegue la vista de los que se cruzan? ¿Los que tenemos que mirar el dinero cada día para ver cómo llegamos a fin de mes? ¿Los que hemos tenido que pagar los estudios trabajando o disponiendo de alguna beca? Vamos, a los que sólo nos han regalado el cariño de nuestra familia y amigos…

Superación coaching¿Y cómo competimos contra los guapos, ricos, hijos de “papas”, o “enchufados”? ¿Por qué a mí el cuento de El Secreto no me sale tan fácilmente? ¿Por qué yo no tengo miles de inversores que quieran gastar millones de dólares en un proyecto emprendedor? ¿Por qué a mí el jefe (que llegó por enchufe o por “chupar las medias”) me hace trabajar más que a nadie? ¿Por qué a mí me toca pagar cada maldita multa y a los ricos se les eximen todas?

 

Bueno, ahí reside la gracia del juego. En que no todos comenzamos con las mismas cartas. Unos empiezan con escalera de color y a otros no nos sale ni el trío. Pero el caso es no tomarse todo como un juego, porque entonces parece que alguien tiene que ganar. Es mejor pensar… ¿estoy disfrutando la partida? Se disfruta más cuando se empieza con menos y se consigue algo, por poco que sea. Cuando se empieza con todo… ¿qué gracia puede haber? Poca.

Yo pertenezco a una familia bien humilde. No me pudieron pagar periodos intensivos en el extranjero para aprender idiomas, pero ya me busqué la vida trabajando fuera. No me pudieron pagar grandes cursos, pero ya me busque la vida trabajando mientras estudiaba. Tampoco me pudieron pagar vacaciones para conocer medio mundo, pero ya las disfruté en persona con mis primeros sueldos. Eso sí, no me quejaré nunca, porque me dieron amor, amor y más amor. Y el amor no lo compra el dinero.

Cartel saludarCualquiera que mire mi currículum o cotillee un poco este blog podrá comprobar la infinidad de cosas que he hecho y que sé hacer (en mayor o menor medida). He viajado por muchos países, me defiendo en alguna lengua, y tengo unos buenos estudios. Nada viene por mi cara bonita (bueno, lo cierto es que sí tengo unas buenas pestañas) ni por el dinero de mi familia. ¿Y saben qué? Me he tenido que esforzar muchísimo más que otras personas guapas con dinero. ¿Pero saben qué? Me siento muy orgulloso, porque además no me tiendo a comparar con los demás, sólo a disfrutar todo lo que ha sido mi camino, tanto en lo bueno como en lo malo.

Así que como decía hace pocas semanas… el secreto es liderar nuestra vida personal. Porque por muy feos y pobres que seamos, siempre tendremos nuestro encanto personal. Y además, podemos conseguir muchas más cosas que quien ya lo tiene todo… ¿no es un buen reto?