La perversa reflexión del Joker

Reflexión de

¡Tienes que intentarlo!, te repiten una y otra vez. ¡Tienes que encontrar lo que te gusta en la vida! ¡Tienes que luchar por tus sueños! Aunque ahora no le veas sentido, ¡todo cobrará sentido en algún momento!

Nos preparan para tener éxito y obtener resultados, ¡para tener la excelencia continua! Si no consigues tus resultados, te enseñan algunas metodologías del cambio. Les ponen siglas inmejorables, como SMART, y te hacen pensar que conseguirás las cosas si pones objetivos alcanzables, medibles, realistas…

Aprendes a sonreír, a ser mejor persona, a intentar conseguir todos los objetivos que te propones. ¿Y si el resultado no llega? ¿Y si la felicidad solo llega a los miserables que nos rodean? Al final te quedas sin ganas de sonreír, sin ganas de seguir luchando, ¡con ganas de mandar todo a la mierda! Entonces te das cuenta de que abundan las malas personas y que algunos obtienen grandes resultados tomando atajos que a ti te han prohibido.

 

Entonces apagas la televisión. Decides tomar vacaciones y meditar sobre tu interior. Y la realidad es que da igual cuánto tiempo descanses… el mundo sigue en movimiento, y cada vez más rápido. Meditas y cuando observas a otras personas es cuando te preguntas por qué el miedo al cambio se acentúa, por qué el miedo al error paraliza cada vez más y más.

 

Entonces es cuando empiezas a pensar todo lo que has aceptado en tu cabeza como ley de vida y que has reconocido sin poner en duda. ¿Hay que buscar a la mujer de tu vida? ¿Hay que tener el mejor trabajo del mundo? ¿Hay que vivir en la casa de tus sueños? Un momento, ¿y si lo que tuvieras programado en tu cabeza no tuviera sentido? ¿Y si haciendo el bien no obtienes buenas cosas? ¿Y si todo fuera una mentira?

¿Para qué necesitas un propósito en la vida si la vida es un despropósito? ¿Para qué te obsesionas en mejorar el mundo si el mundo lo mueven personas avariciosas? ¿Para qué esforzarte en un objetivo si al final la suerte sonríe a otros?

Lo titulaba como la reflexión del Joker. Si has visto la película lo entenderás. El Joker era una buena persona. Muy buena. Hasta que se rieron demasiado de él… ¡y mandó la vida a la mierda! Excelente decisión.

Ver reflexiones y comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked*

Compartir
Pedro Amador

Conferencista internacional considerado experto en felicidad y comunicación. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad Happiness Play, basada en la Metodología Autocoaching, que ayuda a pasar de medir la felicidad con encuestas del siglo XX a gestionar la felicidad. Autor de cuatro libros, decenas de artículos y videos blogs. Profesor asociado en varias universidades.

Esta web usa galletitas