La tontería del «ES MÍO»

por | May 13, 2019 | Amar es para siempre, Mejores reflexiones | 11 Comentarios

A muchas personas les potencian el sentido de la propiedad desde pequeños. Primero se les genera el deseo de pertenencia de cosas que ni necesitan. La TV es especialista es hacernos comprar cosas que luego ni utilizamos mínimamente. Si quieren piensen las diez últimas cosas que han comprado y comprueben cuántas de ellas podrían haberse ahorrado. En los niños pequeños se observa con facilidad: “Mamá/Papá, ¡quiero ESO!, ¡quiero ESO!, ¡quiero ESO!”, y apuntan con el dedo a algún cachivache que no saben ni qué funciones realiza, pero ya lo han visto en TV o lo tiene algún amigo. Si fallan los padres, pasan a pedir a los tíos, abuelos, etc.

Este deseo de pertenencia tiene que verse satisfecho, y hasta ese momento, se repite constantemente en formato bucle el “¡quiero ESO!, ¡quiero ESO!, ¡quiero ESO!”. El propio sistema consumista se encarga de generarnos una sensación de soledad si no se satisface el deseo, y muchos familiares acaban comprando cosas sólo por no saber atender correctamente a los pequeños.

Una vez con la posesión en la mano, toca su defensa. Ahora hay que hacer ver a todas las personas, que aunque sea una tontería lo que hayamos pedido, debe parecer que tiene el mayor valor del mundo. De otra forma, nuestras futuras peticiones en formato de bucle insoportable pueden no verse satisfechas. Pasamos al maravilloso estado de “ESTO ES MÍO”, en donde transformamos el sentimiento de cuidado por el de defensa. Nadie puede tocar lo que es nuestro, aunque se puede guardar en un rincón sin problemas. Me aburro de ver niños, muy mal educados, que no saben compartir los juguetes con sus hermanos.

Con mi experiencia en coaching de relaciones, ¿saben cuál es la mayor toxicidad que he comprobado en los divorcios? ¿Se lo imaginan después del ejemplo? Triste, pero me temo que es una mala costumbre que se arrastra desde la infancia.

Es fácil comprobar que cualquier relación de pareja presenta las siguientes fases:

  • Primero encontramos la fase de despertar la atención de una persona. La gente demuestra sus mayores virtudes, y por días o meses, son los mejores compañeros del mundo.
  • Después entramos en la fase de noviazgo, donde se pasa más tiempo comprobando que tu pareja no tenga posibilidades de conocer a nadie, que haciéndola sentir una persona única y responsable.
  • En multitud de culturas, se pasa por una fase de compromiso formal (prometerse), donde se pone ya la fecha al día exacto del contrato.
  • Por último llega el matrimonio, donde mucha gente pasa (mentalmente) al “esto es mío”, relaja toda condición de cuidar a la persona, y parece disponer de una serie de derechos de por vida. Muchas de las virtudes de la primera fase se desvanecen, porque parece que ya no hay que conquistar a nuestra propiedad.

Si algo he aprendido en el amor es que las relaciones se han de cuidar día a día. Todas las mañanas hay que despertarse abrazando y haciendo sentir única a la pareja que está a nuestro lado. Habrá que prolongar ese sentimiento cada minuto del día para que quiera ser la persona que comparta nuestro último abrazo (je, je, vale como excepción los días de baja por enfermedad). Somos personas que tenemos que compartir un camino, no pretender ponernos en el camino del otro. Puedes tener a quien quieras, pero sólo te amará quien no se sienta de tu propiedad.

11 Comentarios

  1. Pedro, el sentido de pertenencia enfermo lo fomentamos los padres en la niñez de nuestros hijos, pensando erroneamente muchas veces, “Yo no tuve todo cuando niño, por eso a mis hijitos les daré todo lo que quieran” entonces vamos por la vida dandoles a ellos el pescado y no la caña de pescar, haciendoles creer que todo lo que desean lo pueden tener facilmente, lo otro es que vamos formando niños egoistas cuando no permitimos que estos compartan sus juguetes, el niño es egoista por naturaleza, pero somos los padres los encargados de enseñarles a compartir respetando al hijo y que este respete a su par, te has fijado que muchos niños cuando van a pasear a la casa de un amiguito o familiar, al irse quiere llevarse un juguete del anfitrión jejeje bueno es ahi donde los padres deben de decirle que no se puede aunque te hagan un berrinche, como también no permitir que la visita se lleve los juguetes de tus hijos, ahi fomentamos el sentido de pertenencia nocivo. En cuanto al amor yo aprendí y cree una frase para evitar la posesión y coodependencia, decirle a mi pareja, “Te amo tanto, tanto, tanto, que hasta puedo vivir sin ti”.

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    • Ingrid, qué bonitas palabras, gracias por compartirlas.

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  2. Por desgracia esto del es mío es muy latino, valoramos demasiado lo material y muy poco los valores realmente importantes, creo que esta megacrisis de la sociedad occidental es por sobrecomprar cosas que no necesitamos y algunos con dinero que no tienen para impresionar a gente que no conocemos en profundidad. Graves errores que luego se pagan.

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    • Jose, ¡totalmente de acuerdo! Muchas gracias por el comentario.

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  3. me gustaria poder hacer un comentario  “elaborado” sobre esta publicacion..pero no encuento las palabras..solo tengo una…
                                                  BRILLANTE

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    • Mihaela, muchas gracias por tu comentario. ¡No dejes de compartirlo! Un abrazo.

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  4. Muy interesante el concepto “Es mío” Posiblemente aprendamos el sentido de posesión y,que de este modo, en algunas sociedades vivamos para desear/poseer … Sin embargo, resulta paradójico pensar como usamos éstos patrones para relacionarnos con nuestros semejantes,por ejemplo, mi amigo,mi novio, mi marido, incluso, mi enemigo!! Son expresiones muy comunes en nuestro lenguaje,cuando éste,nos revela con claridad uno de sus significados, que no cabe duda que en el marco en el que estamos es: adjetivo posesivo. Pero claro está que el uso de éstos ha de tener un destino. Será más correcto decir “mi hijo” que decir “mi marido”?Pues como la vida misma el lenguaje es muy amplio así que cada cual elija como usarlo!! Gracias por compartir!!

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    • Ley, muchas gracias por el comentario. Como indicas, el lenguaje es muy potente y creo que debemos saber utilizarlo de forma más consciente. Gracias a tí.

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  5. Hola Pedro… Te queda bien ese apellido, ya que dedicás tu vida a hacer feliz a las personas.
    Leí tu nota y realmente me di cuenta que había descuidado a mi pareja en algún punto de la relación. Aunque dos años antes de separarme comencé a mostrar nuevamente mis “virtudes” aunque él no las veía…. al final esos dos años los sentí como una gran carga para que el ” no me perdiera de vista” y terminé separandome….
    Tendré en cuenta esta nota para mi próxima relación….
    Gracias… Lilyana.-

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    • Lilyana, muchas gracias por el comentario, y espero que nos sirva a todos para disfrutar mejor del amor. Un fuerte abrazo.

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    • Lilyana, muchas gracias por tu comentario 😀

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