Detallado en el anterior capítulo el marco de partida de los componentes de una buena conferencia, podemos analizar los conferencistas del pasado Congreso Europeo de Madrid ICF 2011 (así como ya habré auditado cerca de un millar de presentaciones). Recordemos que una persona puede ser un excelente escritor, pero no valer para dar una charla en público, o puede gustarnos mucho la música de un grupo, pero luego funcionar ante miles de personas en directo. No debemos aceptar el “todo vale” por el simple hecho de que sea una persona importante. A mí me da igual si ha sido presidente del gobierno, ha ganado un Nobel o ha creado una nueva escuela de coaching; cuando le escuche en una conferencia quiero que me transmita un mensaje que me haga vibrar.

No tiene mucho sentido criticar públicamente a tiro pasado el trabajo de los demás, ya que sólo vale para generar discordias. Haber argumentado a los propios compañeros las opciones de mejora profesional en el justo momento, sin que se hayan tenido en consideración, sólo deja camino a pensar en los motivos personales que mueven a ciertas personas. Más contradictorio es que, visto los errores básicos que han cometido al ignorar las sugerencias, alardeen después de su aprendizaje. En mi carrera profesional, un grupo reducido de compañeros de ICF España pasan al pódium de los profesionales con los que no trabajar, ya que presumen de su propia incompetencia.

Puedo haber aprendido nuevas técnicas para trabajar como coach, pero eso no me hace olvidar toda mi carrera profesional en el mundo de la comunicación, de maquetador, diseñador, gestor de contenidos, consultor, comercial, profesor, gestor de contenidos, etc…, en donde siempre he intentado ofrecer la mayor profesionalidad posible. Añadida con otras actitudes indispensables como aprender, aceptar la opinión de los demás, y tener el valor de decir lo que sin miedo alguno. En fin, analicemos vector a vector el último Congreso Europeo de Coaching ICF en Madrid.

Analizando el primer vector (los contenidos gráficos, videos, etc).

El re-inventándose que se sugería en el título del Congreso, pasó un par de semanas antes, por una plantilla para los conferencistas aburrida, con errores en su composición,  y que huía de contrastes o formatos que estuvieran a la vanguardia del diseño gráfico. Es decir, el primer vector de todo conferencista, quedaba guillotinado por un formato limitado poco innovador. Sólo hay que comprobar las presentaciones que ya están compartidas en la web para comprobar que casi todas son muy sosas, con composiciones gráficas poco llamativas. Algunos pensarán… lo importante no es el powerpoint que le acompaña, es el mensaje que me transmiten… Por favor, vuelvan a leer la anterior entrada, porque no creo que les guste conformarse con cualquier cosa. Lo importante es cuidar los tres vectores que se indicaron.

Lo mejor es tener referencias visuales, para comprobar el formato inquisidor y arcaico que se ha utilizado en el Congreso a la hora de manipular los contenidos gráficos. Tenían la excusa de homogenizar los formatos (e incluso presumen de ello), pero han servido sólo para reducir la calidad de los materiales visuales. Juzguen ustedes si merecen la pena algunos de estos cambios, comprobando algunas de las slides presentadas y después el formato inquisidor que aplicaban:

Para los que entienden un poco de composición gráfica, podrán comprobar cómo está girado el título de la portada en el interior de la presentación, lo que dificulta su lectura (ojo, éste logo rompe algunas normas de básicas de composición del espacio al dejar huecos arriba a la derecha). Además, en la plantilla de las slides no se ofrecía un formato vertical (sólo horizontal) por lo que se descomponen algunas fotos de mala forma. Es importante respetar que haya algunas slides que no lleven el logo indicado, para poner un poco de impacto en la audiencia y generar contraste visual con algún mensaje interesante. Bueno, me dirán… el logo en todas (ya les habría suspendido), pero no se pierdan el ejemplo de Richard Barrett, que se estuvo casi toda la presentación con una slide sin los logos (normal… ¡muy bien Richard!). Para maravillarles un poco más en este relato… ¿saben que me implicó indicar tales sugerencias visuales a mis compañeros?… que me echaran del congreso con un burofax a mi casa sólo dos semanas antes mediante (pero esto es parte de otro relato).

El auditorio principal tenía un sistema de votación que permitía al público votar entre varias opciones, contabilizando los resultados en tiepo real… ¡qué mejor forma de involucrar a las personas! Algo maravilloso, que ya me hubiera gustado usar (porque las salas para los talleristas se otorgaron a dedo, pero eso también va para otro capítulo), pero, ¿saben cuántos conferencistas lo usaron? Uyyy… me temo que sólo uno, Bernard Lietaer… ¡enhorabuena Bernard!

Por supuesto, de videos, mejor no hablar, porque vi poca cosa. En resumen… ¿excelencia en este vector?… mmm… me temo que no, que más bien casi todos suspendidos.

Analizando el segundo vector (contenidos)…

Aquí tengo que ser educado, pues son compañeros, y no se puede criticar a la ligera el trabajo de otros compañeros. Eso sí, deberían muchos aprender el significado de incluir una agenda con las ideas clave a transmitir, irlas recordando para que queden bien claras, y al finar concluir correctamente con los puntos que se hayan transmitido. He de reconocer que a muchos también les habría suspendido en este vector, pero eso ya es para nota.

Analizando el segundo vector (orador)…

Aquí hay que sentirse orgullo, casi todos demostraron buena materia prima, aunque mejor ya cerrar esta entrada mencionando uno a uno y dando mi sensación personal:

  • Julio Olalla, con quien es siempre un placer contar. Es la tercera vez que comparto cartel con él, y aunque el mensaje de fondo siempre es el mismo, no me aburro de escucharlo. Sabe involucrar a la audiencia y es un orador de primera. No llego a ponerle el 10, y prefiero un 9, porque le falta acompañarse en materiales visuales (como videos) para alcanzar la excelencia.
  • Charles Eisenstein, el cual me perdí porque tuve que asistir justamente a Esade a dar clase de presentaciones en público. Pero curiosamente, ¡no tenía ninguna slide! (vamos un 33% de la nota fuera), y cuando volví en los últimos minutos me encontré que usaba un mono-volumen y que apenas se movía. Quizás eso explicaba que había mucha gente dormitando. Me temo que no habría pasado del 6.
  • John Whitmore, del que esperaba mucho más. Mucha más involucración del público, mucho más contenido (había mucho de su modelo GROW habitual), mucho más movimiento, más gancho. No sé, no pasaría de darle más de un 8.
  • Bernard Lietaer, tuvo una gran intervención en la que involucró al público en cada momento (fue el único que pedía votar). El único problema es que me pareció un lenguaje muy técnico para el tipo de congreso que era., y que desde luego, necesita que alguien le empiece a hacer las slides mejor. Le daría un 9, pero con el material gráfico tan pobre, le bajo a un 8.
  • Lisa Bloom, que tuvo un lleno total (¿alguien me puede explicar por qué no estuvo en el auditorio?… uy, perdón, que me echan de nuevo), y supo demostrar que era una excelente oradora. Sabía unas historias fantásticas, y por algo demostró que era una “cuenta cuentos” maravillosa. Quizás le faltaba algo más de dinamismo, con algo de movimiento por la sala, y mejorar un poco las slides. Le daría un 8,5.
  • Richard Barrett, que tuve la mala suerte de perdérmelo, y parece que fue uno de los mejores. Una lástima.
  • Richard Tarnas, al que francamente no llegué a entender, y me temo que no fui el único por lo que hablé con muchos compañeros. Una composición gráfica muy pobre que además sirvió para aburrir si cabe aún más a la audiencia.  Pero tengo que reconocer que me encantaría volver a visionarle en video, porque creo que hay que repetir su charla varias veces para llegar a entender todo su trasfondo. Por ello, y porque creo que no ha sabido involucrar a todo el público, le pongo un 7.

Bueno, sobre gustos no hay nada escrito, pero las notas están argumentadas con un criterio. Un criterio que puede gustar más o menos, pero que no tiene nada de aleatorio. Como contaba en la anterior entrada… sólo cuando has visto un 10 a la hora de presentar, es cuando entiendes la de posibilidades que se presentan. A mi juicio… un congreso muy caro (casi 1.000€ por persona) para lo que se ha ofrecido. Pero claro… todo depende de lo que uno haya visto antes…, ya que hemos visto congresos en Latinoamérica de mayor o igual calidad por un tercio del precio. Mmm… algo habrá que aprender desde ICF España… ¡a reinventarse toca!

Vuestros comentarios son bienvenidos. Muchas gracias.

 

Mejores Reflexiones de Motivación Y Frases Motivadoras Cortas

 

Lo Mejor de la Disciplina del COACHING

 

De lo Mejor en Liderazgo

 

De lo Mejor en Comunicación

 

Lo Mejor de cómo se logra la Felicidad

 

Lo Mejor para estar enamorados

 

Reflexiones de Toda una Vida

 

Emigrar por el mundo: Dubai o Uruguay

 

Ey 👋 No olvides subscribirte

Pin It on Pinterest

Share This