El otro día tuve esta pequeña reflexión con una persona que afirmaba con rotundidad que pese al pesimismo de la televisión ahora vivimos mucho mejor que siglos atrás. Indicaba que las noticias sólo atendían a las catástrofes y que no estábamos valorando todos los buenos avances que tenemos. La medicina nos ayuda a vivir muchos más años, tenemos unos transportes que nos facilitan viajar más rápida y cómodamente, y con la tecnología tenemos mejor acceso a la información.

Bueno, todo maravilloso, también me gusta pensar en estos avances y ser lo más positivo posible. A fin de cuentas, llevo casi veinte años sin televisión y no me siento especialmente afectado por las noticias. Aunque eso sí, me informo a diario de varias fuentes de información y, sobre todo, intento hablar con el mayor número de personas.

Cómo se estudia en la PNL (programación neurolingüística) cada observador atiende a un conjunto de datos y de ahí desarrolla su opinión. Evidentemente el observador que hacía tal conclusión, parecía no haber viajado mucho, y denotaba mucho sesgo en su opinión.

Desplacemos nuestra mente a países que tienen una mano de obra infinitamente explotada, como ya indicó Jordi Évole en su extraordinario programa Salvados sobre el textil donde algunas personas mencionaban, “nos tratan como animales como un perro o un gato“. Curioso, en pleno siglo XXI y todavía tratamos a millones de personas como esclavos, cuando ahora además presumimos de conocer la Declaración de los Derechos Humanos. Simplemente para que los habitantes de países desarrollados puedan comprar ropa que muchas veces ni se ponen.

Tampoco hace falta irse a un país pobre de Asia, donde seguramente, y al margen de la explotación laboral, se vive en mucha más armonía y paz que en los países desarrollados. Vayamos a Estados Unidos, donde existe un candidato que si sale Presidente de Estados Unidos dice que va a poner un muro para separar el país de México (cómo si no existieran cientos de túneles para cruzar ilegalmente). Sí, sí, un posible presidente de un país desarrollado pretende levantar un muro para separar dos países. Un país que se preocupa por poner un muro cuando muchos de los que trabajan no tienen ni para pagar un techo.

¿Nos sirve para algo tener más calidad de vida, más longevidad, más comunicación, si al final el sentido común se viene abajo? A estas alturas de nuestra evolución he comprobado cómo se han inventado la gripe aviar para que las farmacéuticas vendieran más; cómo han invadido un país con la excusa de restablecer la paz, pero con la dura realidad de simplemente quitarle el petróleo; o como algunos de los políticos más corruptos y ladrones han sido reelegidos sin sentido.

¿Vivimos mejor? Nos pueden cegar con la última invención tecnológica o el último resultado deportivo. Pero, a mi juicio, estamos perdiendo los valores que necesitamos para vivir en armonía todos juntos. ¿Y tú qué opinas?

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Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

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