Para ser congruente y no guardar malas emociones siempre digo que es bueno expresarse y decir lo que se siente,. Esto para muchas personas implica que te estás quejando, y te empiezan a mirar con mala cara. Supongo que prefieren que no les digan nada con honestidad, y que disfrutan viviendo en el engaño.

Quejarse es sano, pero sólo si conduce a practicar acciones que consigan un cambio. De otra forma es una actitud muy tóxica y que es mejor que no practique o le dirán que hace de gata flora (busque las referencias, porque se va reír mucho). Como me gusta practicar con el ejemplo, les compartiré algunas de mis acciones que son tomadas por algunos cobardes como ridículas quejas:

  • Me consideraron toxicómano en un juicio en Valencia, y más que quejarme al aire, tuve la honradez de demandar hasta las últimas consecuencias a los magistrados del Tribunal Supremo de Valencia (fue aceptado a trámite, para que se imagen cómo apestaba el asunto). Como era de esperar, y pese a lo absurdo del tema, se defendieron entre ellos Me hizo comprender que o bien estaban comprados o bien son unos retrasados mentales (no entienden ni el simple tiro parabólico). Lo puedo decir públicamente (ver aquí), y estoy tranquilo.
  • Un presidente de una asociación muy importante de coaching (al menos eso se creen) tuvo la ridiculez de decirme que incumplía el código ético, y para demostrar su incongruencia, me echaron por votación. He tenido el valor de quejarme públicamente y sólo ha servido para que me reafirmaran las malas prácticas que realizan. Lo puedo decir públicamente (ver aquí), y estoy tranquilo.
  • De los políticos he hablado en este blog muchas veces, a muchos los considero incongruentes, porque hacen exactamente lo contrario de lo que prometen. Mi gran inquietud en esta vida es entender cómo son capaz de vivir engañando a tanta gente. Por supuesto, me quejé directamente al Estado, y recibí una respuesta de “copiar y pegar” que me demostró que no hay nada que hacer con gente tan primitiva (no saben ni responderme por mi apellido). El problema es que les vota mucha gente, que luego ni lo reconocen.

  • Me queda la banca, a la que no tendré problema en pocos días en detallar nombres y apellidos. En su publicidad dicen que financian a PYMES o a emprendedores. Pero más que quejarme, he realizado todos los pasos para comprobar que esto es falso, muy falso. El gran problema ya no son los bancos, son los miles de empleados que trabajan en la banca que son meros cómplices.

¿Sirve para algo? Supongo que no, pero jamás podrá decir nadie que soy un quejica que no hago nada. Si lo dicen, es porque son los primeros que nunca tienen el valor de hacer nada por su vida. Me temo que abundan demasiadas cacatúas sin sentido. Cansan.

Ahora la reflexión ¿prefieres vivir en la queja o te atreves a pasar a la acción?

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Acerca de 

Considerado un pionero en comunicación y crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora aplicación de la felicidad miGPSVital, basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal y decenas de artículos.

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