Hace pocos años salí de España y tuve tiempo de comprobar en primera persona los movimientos del 15M en la Puerta del Sol de Madrid. Era el preludio de un movimiento ciudadano motivado, no solo por un exceso de corrupción, sino porque el gobierno negaba la realidad. En el nuevo mundo de las comunicaciones, en donde marcará Twitter en Egipto el comienzo de la revolución en la información sin censuras, la manipulación tiene el tiempo contado.

Algunos ridículos criticaban de forma sistemática a las personas involucradas en el 15M y los llamaban perroflautas simplemente porque acampaban en la calle o porque no les gustaban sus formas de vestir. Ya compartí en este blog la importancia del liderazgo del 15M para que pudieran llegar a buen puerto, cuestión que supo atender el grupo político Podemos, y generar así un movimiento representativo en las urnas.

Hubo elecciones hace pocas semanas en España, y el 20 de diciembre, más de cinco millones de personas votaron al partido político de Podemos (tuve ocasión de conocer a Pablo Iglesias personalmente en Uruguay). Repito, más de cinco millones de personas. Nada menos que un 20,66%. Las ideas del movimiento del 15M se ha llevado a las urnas y ha obtenido un resultado más que bueno.

Ahora bien, y no es mi objetivo valorar en mi blog los programas políticos de uno ni otro partido, es interesante resaltar el odio que está teniendo una parte importante de la población a unas personas que se han presentado a unas elecciones y han obtenido un resultado más que destacable para llevar poco más de un año de existencia (Incluso escribí del odio a Podemos hace tiempo).

En multitud de debates, y sin argumento alguno, cualquier cosa cercana al grupo de Podemos tiene automáticamente asociada frases como: “grupo pro-etarra”, “extrema radical izquierda bolivariana”, “comunistas que quieren romper el sistema”, “novatos sin experiencia que quieren romper España”. Que digo yo… ¿alguien se ha mirado los curriculums de las personas que han salido elegidas?, ¿han comprobado su experiencia? ¿O están hablando por hablar? ¿O es que ahora apoyamos nuestro argumento en lo que haya dicho una persona hace años en YouTube? Si es así, por favor que revisen la biografía de Nelson Mandela.

A mi ahora no me preocupa si Podemos es bueno o malo, eso ya lo veremos. Si alguien piensa que de las promesas electorales se pueden sacar las conclusiones de cómo se va a gobernar, es que no vive en este planeta. Lo que me preocupa es la cantidad de gente que está insultando y atacando sin el menor respeto. Por ejemplo, la nueva alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, es criticada a cada momento por multitud de chorradas. Francamente, una persona con la experiencia, el buen diálogo, y el saber estar de Carmena… ¡se echaba de menos en Madrid! Esperemos un tiempo a ver si cambian las cosas…

Déjenos actuar, y opinemos en consecuencia. Porque de otra forma, se demuestra falta de respeto.

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Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

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