¿Cómo conseguimos meter tanta información en nuestro cerebro? ¿Por qué algunos consiguen memorizar muchas cosas y otros en cambio no prestamos atención a nada? Nuestro cerebro realiza miles de actividades a cada instante, unas pocas de las que somos conscientes, y otras muchos que se realiza nuestro inconsciente  y subconsciente.

Explicaremos nuestro lado racional o consciente (ya hablamos del emocional aquí), la parte en la que probablemente más educación recibimos en estos tiempos modernos. Nuestro cerebro para muchas cosas funciona como un ordenador, o mejor dicho, los ordenadores se han hecho para que imiten un poco a nuestros cerebros.

Ingredientes que utiliza nuestro racional

Entender nuestro aprendizaje no es una tarea sencilla, pero vamos a comprobar con algunos ejemplos cuáles son los ingredientes que existen, y cómo se utilizan. Lo que nos diferencia del resto de los animales, es como generamos utilidad a todos los datos que nos rodean. Generamos información a través de los datos, y al interpretar con coherencia la información, conseguimos generar conocimiento. Todo encadenado, tras conseguir un mayor entendimiento, llegaremos a la más preciada sabiduría. Os incluyo a continuación un esquema gráfico del consciente lógico-racional, y permitirme analizar el inconsciente en otro momento.

El dato

El dato es la mínima cantidad de información que procesamos y  es una representación simbólica (numérica, alfabética o visual) de una característica asociada a un determinado ente o fenómeno que nos permite medir la realidad. Para el caso de un bebé, un ejemplo de dato serían las luces de los semáforos, ya que no le ofrecen ningún significado, más allá de tener distintas tonalidades.

Los datos se recogen gracias a nuestros sentidos mediante la observación y pueden ser características cuantitativas (en cuyo caso se llaman variables) o cualitativas (también llamadas atributos). Un ejemplo de variable podría ser la altura o el peso, y un ejemplo de atributo podría ser el color.

El dato no tiene valor semántico (o sentido) en sí mismo, pero convenientemente tratado (o procesado) se puede utilizar en la realización de cálculos o toma de decisiones. Un dato por sí mismo no constituye información, es el procesado de los mismos y la creación de relaciones entre muchos de ellos, lo que proporciona información.

La información

Datos e información parecen ser en nuestra cultura palabras intercambiables, pero realmente como dice Richard Wurman “si no informa, no puede ser información”. Para entender  las diferencias de una forma más precisa es necesario introducir el contexto; sin contexto, no existe información ni conocimiento. Se debe mirar al entorno del dato, (de donde vino, como se relaciona con otros, como se presenta, y como se estructura) y también tener en cuenta el punto de vista de quién se apropia de ese dato.

La información son datos provistos de significado. Por ello puede decirse que la información es un conjunto organizado de datos procesados, que proporciona un enunciado o mensaje  contextualizado sobre un determinado ente o fenómeno. Para un conductor, un semáforo no es sólo una luz de colores, sino que cada color tiene un significado. Por ejemplo, el verde le indicará pasar y el rojo parar.

Si por ejemplo organizamos datos sobre un país, tales como: número de habitantes, densidad de población, nombre del presidente, etc. y tabulamos los resultados, los comparamos con otros países, y relacionamos diferentes variables y atributivos para explicar la realidad, podemos decir que hemos creado información sobre ese país.

La información en cuanto tiene un sentido y ofrece una determinada descripción de la realidad, ayuda a aumentar el dominio del usuario sobre un ámbito concreto; proporciona a la hora de tomar una decisión, la materia prima fundamental para el desarrollo de escenarios de resolución alternativos; y aporta los criterios para escoger entre diferentes alternativas posibles.

Así cuando tenemos que resolver un determinado problema empleamos diversas fuentes de información e intentamos contrastarla. Ahora bien la información por si sola no aporta un modelo que permita escoger la mejor opción, apenas orienta sobre qué opciones parecen ser mejores.

 

El conocimiento

El conocimiento es el entendimiento, noción e inteligencia que se capta o crea sobre un fenómeno como resultado de integrar muchas informaciones (estructuradas y no estructuradas) con la experiencia, investigación, y reflexión que ejercitadas en un contexto dan como resultado un modelo que permite la compresión del fenómeno, la resolución de sus problemas y la toma de las mejores decisiones sobre el mismo, tanto a nivel individual como colectivo.

Los datos se perciben mediante los sentidos, sus interrelaciones se integran con la experiencia del usuario y generan información que:

  • aumenta el dominio sobre una materia y da el significado o sentido a los datos en un contexto,
  • proporciona la materia prima fundamental para el desarrollo de escenarios de resolución alternativos
  • y aporta una serie de criterios o reglas de evaluación de decisión para la elección entre soluciones alternativas.

En relación al punto de la información como vía para llegar al Conocimiento, es importante entender el papel de la estructuración y del cruce de fuentes de información. Es imposible que la información por si propia dote al individuo de más conocimiento, es él quien valora lo significativo de la información, la organiza y la convierte en conocimiento. Se suele distingue entre dos tipos de conocimiento: el captado y el creado. El primero coincide en más o en menos con la información; el segundo, es algo interiorizado, siempre con un alto nivel de calidad y que crece lentamente a través de la acción de conocer.

La definición más sencilla de conocer consiste en averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de los fenómenos. En todo conocimiento podemos distinguir cuatro elementos:

  • El sujeto que conoce.
  • El objeto conocido.
  • El proceso mismo de conocer, muy condicionado por la experiencia.
  • El modelo de comprensión obtenido.

Dicho de otra manera: el sujeto se pone en contacto con el objeto y busca y obtiene en diversas fuentes información acerca del mismo. Cuando existe congruencia o adecuación entre el objeto y la representación interna correspondiente, decimos que estamos en posesión de una verdad o una experiencia de comprensión. Este conjunto de experiencias de comprensión forman el conocimiento.

Existe otra clasificación de conocimiento: El conocimiento tácito, que reside en las percepciones y comportamientos de los seres humanos. Es un conocimiento que no se presenta formalmente, sino que se supone o infiere. Y el conocimiento expreso que es publicado, ordenado, externalizado y conciso. Este último tipo suele a su vez distinguirse en el explícito referido al que ya está estructurado, y el implícito, referido al estructurable; o sea el que está siendo estructurado pero aún no ha sido codificado.

 

La sabiduría

La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de lo verdadero, de lo bueno y de lo pragmático, configurándose una forma especialmente bien desarrollada del sentido común.

En la sabiduría se destaca el juicio sano basado en conocimiento y entendimiento; la aptitud de valerse del conocimiento con éxito, y el entendimiento para resolver problemas, evitar o impedir peligros, alcanzar ciertas metas, o aconsejar a otros. Es lo opuesto a la tontedad, la estupidez y la locura, y a menudo se contrasta con éstas. La sabiduría consiste en juzgar correctamente cuándo, cómo, dónde y con qué objetivo emplear el conocimiento adquirido.

Existe una relación indisoluble entre los datos, la información, el conocimiento, y la sabiduría o uso del conocimiento. Los datos son los átomos del entendimiento. Se capturan y almacenan sistemáticamente en bases de datos. Sus interrelaciones ocurridas en un entorno o contexto nos permitirán crear información; pudiendo ser está en función de su tipología más o menos estructurada.

Ya se indicó la importancia de diferenciar entre información y conocimiento. Conocimiento tiene en cuenta una serie de procesos mentales de comprensión, entendimiento y aprendizaje que se encuentran en la mente y que incluyen interacción con el mundo exterior y con otras personas. Así cuando nosotros deseamos expresar lo que sabemos, solamente lo podemos hacer uniendo mensajes de varias clases – oral, escrito, gestos…- Estos mensajes no suponen conocimiento sino información, la cual debe ser asimilada y entendida para por otros para pasar a formar parte de su conocimiento. Por este motivo una misma información produce un conocimiento diferente en dos sujetos distintos

El lenguaje, por lo que una mejor comprensión de los conceptos sobre información redundará en un aumento del conocimiento, ampliando así las posibilidades del pensamiento humano, que también emplea el lenguaje -oral, escrito, gesticular, etc.-, y un sistema de señales y símbolos interrelacionados.

La sabiduría es un nivel superior de comprensión, es valorar el contexto, las relaciones, las jerarquías, es un proceso personal, íntimo, porque opera dentro de nosotros; a través de la reflexión.

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Acerca de 

Considerado un pionero en comunicación y crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora aplicación de la felicidad miGPSVital, basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal y decenas de artículos.

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