Seguro que en la infancia tenía algún lapicero al que le sacaba punta con esmero cuando no escribía bien. Después, a seguir escribiendo o pintando hasta que fallara de nuevo la punta para volver a repetir el proceso. Pintar, gastar mina, sacar punta, pintar, gastar mina, sacar punta, pintar…

Hace poco uno de mis grandes mentores me dijo claramente, “¡es que no paráis de sacar punta a todo!”, y me llevó a una gran reflexión… ¿a qué se estaba refiriendo? Sencillo, ¿se imaginan pintar mucho y después sacar punta todo el día sin volver a pintar? Sería una forma de gastar el lapicero habiendo perdido su sentido inicial.

 

Ahora es el momento de llevar ese símil a nuestra vida. En muchas ocasiones tenemos un problema con alguna persona, lo hablamos y buscamos soluciones de forma conjunta. Luego pasa el tiempo, y en muchas ocasiones no volvemos a retomar el tema. Pero nuestra cabeza vuelve a darle vueltas (saca punta y punta) y en muchas ocasiones empieza un diálogo interior: “¿qué habrá querido decir?”, “¿seguro que lo interpreté bien?”, “mira que a mí me parece que quería decir otra cosa”, “porque claro, si no hubiera hecho eso, seguro que quería decir eso otro”, “no tengo claro si es que me tenía envidia y lo cierto es que creo que no me gusta”, “creo que esa persona está mal y quizás la tenga que sacar de mi vida”, “que sí, que sí, que la conozco desde hace muchos años y eso es lo que piensa”, “me sorprende que me haya podido fallar tanto”, y bla bla bla…

 ¿Suena familiar? En este momento empieza un diálogo interno que puede no tener fin. Empezamos a sacar punta y más punta, gastando una energía que no conduce a nada. En cada iteración de pensamientos tendemos a poner las cosas más y más distante de la realidad. ¡Para de sacar punta! ¡Para ya! ¡Por favor! Es el momento de dejar todos los prejuicios a un lado, y volver a hablar con las personas interesadas. O simplemente tratar el tema con un coach y que nos permita tomar otra perspectiva de los hechos.

 

Pero por favor, para de sacar punta sin sentido… ¡y vuelve a pintar!