Estamos rodeados de mala gente. Son unos hijos de su desafortunada madre. Qué asco me dan esos que nos están invadiendo. Que desgraciados que son y encima los tenemos que soportar. A ver si los deportan a todos y acaban de una santa vez con esos asquerosos. Me muero de ganas porque les castiguen como es merecido… ¡qué se vayan al infierno!

A ver si iniciamos una guerra de verdad y los destruimos para quitarlos del mapa. Sus armas de destrucción masiva no nos aterran, y serán exterminados, porque es lo único que se merecen. Es una porquería que todavía se crean en la capacidad de imponernos sus normas y no debe pasar un segundo más sin que sean aniquilados del mapa.

De verdad que no les aguanto más y creo que hay que colgarles del palo más alto que haya. Sin piedad, con dureza. Que seamos todos testigos cuando degüellen sus cabezas porque así nuestros hijos tendrán un referente claro de nuestros valores.

Y por si no entiendes lo que digo, aquí tienes la prueba, que para que la entiedas la tienes subtitulada a muchos idiomas.

¡Recibe cada nuevo artículo por e-mail!

Incluye tu e-mail y serás el primero en recibir cada nueva entrada (NO SPAM)


GRACIAS POR COMPARTIR: Este contenido se puede compartir donde gustes bajo normas COPYLEFT


Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

Pin It on Pinterest

Share This