Sí, competir es una buena idea cuando se trata de hacerlo con la competencia. Pero cuando te ponen a competir con los propios compañeros de la empresa o negocio, ¡es un puro desastre! ¡El enemigo en casa! ¡Hay que ganar cueste lo que cueste!

Estaba leyendo hoy el motivo del poco éxito de Microsoft en los últimos años (recomiendo leer este artículo de Enrique Dans: Good riddance, Mr. Ballmer!). Personalmente siempre fue una empresa que envidié, pero compruebo ahora que el que se dice ser un gran líder, Steve Ballmer, no era más que un impulsor de la mala técnica de la “curva de la vitalidad” (el 20% superior reciben ascensos y extra; el siguiente 20% reciben un extra inferior; el 40% de los trabajadores encaja en la parcela de la mediocridad y no promociona; y el último 20% son los trabajadores cuyo rendimiento se considera pobre). Una curva que premia a los mejores y expulsa a los peores. Es una simple idea que se hereda de la genética, en donde se aplican desplazamientos laterales en algunos genes y se comprueba qué especies sobreviven mejor. Pero realizado en un mismo grupo o empresa, ¡es motivo para la carnaza! ¡Todos compitiendo entre sí! Lo que lleva a no aplicar soluciones mejor para el grupo… ¡se buscan soluciones mejor para el individuo!

Esade-logo
Personalmente es una de las grandes ventajas por las que siempre he recomendado la escuela de negocios Esade, en donde no se compite entre los alumnos, y se fomenta el trabajo en equipo. En otra escuela estupenda también, el Instituto de Empresa, sí aplican campana de Gauss, y hace que la gente compita no sólo en el trabajo sino también estudiando con los compañeros. Bueno, en el Instituto de Empresa sale gente buenísima, pero demasiado competitiva. Creo y defiendo siempre un modelo más colaborativo, por el bien del mundo a largo plazo.

En Microsoft se ven los pobres resultados, que con el nuevo director general ha cambiado radicalmente de estrategia.. Como menciona El Confidencial: “El año pasado, el periodista de Vanity Fair Kurt Eichenwald realizó un completo reportaje sobre la cultura corporativa de Microsoft para el que entrevistó a decenas de empleados y directivos de la compañía. Su tesis era clara, fue la política de ‘stack ranking‘ la verdadera culpable de la falta de ingenio de Microsoft y, por tanto, de su caída en desgracia”. La realidad en que en estos sitios se puede ganar sin ingenio, sólo hace falta conseguir que los demás no triunfen. Y como resultado, el grupo en su totalidad pierde.

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Acerca de 

Considerado un experto en felicidad y pionero crecimiento personal y profesional. Colabora numerosas veces en TV, radio o prensa y ha desarrollado la innovadora Tecnología de la Felicidad (miGPSVital y miGPSProfesional), basada en la Metodología Autocoaching. Autor de cuatro libros de crecimiento personal, decenas de artículos. Conferenciasta internacional que no deja indiferente.

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