Cuando alguien me pregunta qué es lo que más valoro en una persona mi respuesta es siempre la misma: “que disfrute con lo que hace”. Me da igual si barre las calles, es presidente de algún país, o se dedica a bailar ante miles de personas. Si no disfruta con lo que hace, no me parece una persona ejemplar, al menos bajo mi criterio.
Admiro a muy pocas personas, y entre ellas, se encuentra el Gran Wyoming, que para quién no lo conozca...